Por calderonpaz • 5 junio, 2019 • Sin Comentarioss
La rutina del estudio, de todos los días, se vió terriblemente afectada un día como a las siete de la noche, en los primeros meses del año, que relajo, quema de bombas, morteros, cuetes, incienso, una pequeña banda de musica estridente, ahora sí, lo que antes había oído hablar, los tenía a la vista, a un grupo de «encapuchados». Poco a poco me fue dando cuenta que tienen diferentes colores de acuerdo a la carrera a la que pertenecen, los rojos son de derecho.
Escuche que es lo que decían, quería estar enterado, saber más, de que se trataba, según entendí, hacian una mescla de cosas que ocurrieron en el pasado, no hubo mayor explicación, se referían a martires universitarios caidos, asesinados, pero la vulgaridad sobresalía, el vilipendio de la mujer ocupaba un gran espacio, se atacaba con señalamientos al ejercito, el gobierno, pero no escuche ningun argumento sensato con algún fundamento que nos hiciera comprenderlos. Estuve en la lectura de algunos boletines, sentí que perdía mi tiempo en esto, dejé de hacerlo.
En la lógica de estudiante, esto era maravilloso, no habían clases, era un relajo pegajoso, chilero, lo primero que hacían al ingresar al edificio D, iban al lugar en donde estan los flipones, los bajaban y apagaban todas las luces, esto obligaba a todos a salir de sus clases, al principio esto asustaba un poco, luego uno se va acostumbrando a esta bulla. Si no habían clases, habría poco contenido para los exames y por lo tanto serían más fáciles.
Esto siguió ocurriendo todas las semanas, en el edificio hay otras carreras, entonces, eran dos grupos a la semana, unos encapuchados verdes de agronomía y los de derecho. Pero luego establecí, que hay otros, son los negros, que tienen como sede una esquina del tercer nivel del mismo edificio de derecho, ahi donde esta la Asociación de Estudiantes Universitarios del CUNOC, (AEUO). Estos eran el llamado «Honorable Comité de Huelga de todos los dolores», quienes dirigian todo este movimiento, los otros por carrera era el «sub Comité».
Como que nada, se perdía mucho tiempo en esto, las clases se interrupian con este motivo, pero había otro momento en que se declaraba la «huelga», eran como 15 días que no habían clases, esto aparte de la semana santa, una verdadera holgazanería injustificada. En medio de la toma de edificios, apagadas de energía electrica, se hacían otras actividades que tambien no permitían la enseñanza, todo con el mismo estilo. En todas ellas, el licor se consumía con mucho entuasiasmo y la vez con reverencia.
Es una tradición, se viene haciendo desde hace muchos años, se inicio en el gobierno de Manuel Estrada Cabrera, a finales del siglo XIX, se consolidó en el gobierno de Jorge Ubico a inicios del siglo XX, se justificaba. Pero realmente no le encontré ningún sentido, por el contrario esta actividad se financiaba, con dinero que se pedía bajo amenaza de pintar locales comerciales, establecimientos, etc. Hasta los estudiantes, pagaban por dejarlos ingresar al CUNOC. En su mayoría los profesores consentían lo que ocurría, la holgazanaría se extendía a su trabajo.